Cómo Preparar el Presupuesto de RH y de Capacitación para el Próximo Año 

Jul 23, 2026

Cada año pasa lo mismo. Llega julio o agosto, alguien de Finanzas manda el correo con el asunto “Presupuesto próximo año — fecha límite” y, sin importar cuántas veces jures que este año sí lo harás distinto, terminas abriendo el archivo de Excel del año pasado para “partir de algo”. Le subes un porcentaje a cada línea, ajustas donde la memoria te alcanza y mandas el archivo con la sensación de que le faltó algo. Casi siempre ese algo es la capacitación: la línea que se arma última, con menos información, y que rara vez se revisa con el mismo rigor que la nómina. 

El problema no es solo de forma. Un presupuesto de RH armado por inercia arrastra gastos que ya no tienen sentido, no dice nada sobre las prioridades reales del negocio, y en el caso específico de capacitación, puede dejarte expuesto a algo que no es solo un desvío contable: una obligación legal que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) sí revisa en inspección. 

Este artículo te da una metodología clara para construir el presupuesto de RH del próximo año —no una lista de categorías— y te muestra, con el mismo nivel de detalle, cómo presupuestar la capacitación cumpliendo con la Ley Federal del Trabajo (LFT). 

Por qué el presupuesto de RH y el de capacitación no deberían planearse por separado 

Es común que el presupuesto de capacitación se trate como un anexo: una tabla aparte que se arma después, casi como trámite, mientras la atención real se va a nómina y beneficios. Tiene sentido que pase —nómina es el gasto más grande y el más visible—, pero separar ambos ejercicios genera un punto ciego que después cuesta caro. 

Qué debe incluir un presupuesto de RH completo 

Un presupuesto de RH completo no es solo “cuánto vamos a gastar en gente”. Agrupa, como mínimo, cinco grandes bloques: 

  • Nómina, cargas sociales y prestaciones: el gasto fijo comprometido, el que menos margen de maniobra tiene. 
  • Reclutamiento y selección: costo por vacante, herramientas de ATS, honorarios de agencias. 
  • Capacitación y desarrollo: con su propio desglose de cumplimiento legal, no solo de cursos. 
  • Beneficios, bienestar y reconocimiento: lo que hace competitiva a la propuesta de valor al colaborador. 
  • Tecnología y herramientas de gestión de RH: licencias y software de RH que sostienen todo lo anterior. 

Cuando capacitación se presupuesta por separado, casi siempre queda subdimensionada frente a estos otros bloques —simplemente porque nadie la está mirando con la misma lupa. 

Por qué la capacitación en México no es solo un gasto discrecional 

Aquí está el punto que cambia todo el enfoque: en México, capacitar a los trabajadores no es una decisión de negocio opcional. El Artículo 153-A de la LFT establece que todo patrón tiene la obligación de proporcionar capacitación y adiestramiento a sus trabajadores, conforme a planes y programas formulados de común acuerdo con el sindicato o la mayoría de los trabajadores. 

Eso significa que, a diferencia de un presupuesto de team building o de un curso de liderazgo “quisiera hacerlo si alcanza”, la partida de capacitación tiene un piso legal que no puedes recortar sin asumir un riesgo real de sanción. Volveremos a esto con detalle en la sección 3, pero conviene tenerlo presente desde el primer borrador del presupuesto: no es una línea que se ajusta según sobre dinero al final. 

El momento correcto para prepararlo 

Si esperas al cierre del ejercicio para armar el presupuesto del siguiente año, ya llegaste tarde. Cuando el ejercicio se prepara en las últimas semanas de diciembre, no hay tiempo real de negociar con Finanzas, de justificar incrementos con datos, ni de alinear el presupuesto de capacitación con el Diagnóstico de Necesidades que debería sustentarlo. 

La ventana razonable para empezar es el tercer trimestre: te da tiempo de auditar el gasto del año en curso con datos casi completos, presentar una primera versión a Finanzas antes de que empiece la temporada de cierres, y ajustar sin la presión de la fecha límite. 

Si ya trabajaste tu planeación estratégica de RH para el segundo semestre, este es exactamente el paso siguiente: convertir esas prioridades en un presupuesto ejecutable, con números y fechas concretas detrás de cada línea. 

Cómo preparar el presupuesto de RH para el próximo año paso a paso 

Con el marco claro, vamos a la metodología. Estos cuatro pasos no son exclusivos de capacitación —aplican al presupuesto completo de RH— pero cada uno tiene una implicación directa sobre cómo vas a presupuestar capacitación en la sección siguiente. 

Auditar el gasto ejercido del año actual, línea por línea 

No partas del presupuesto aprobado; parte del gasto real. Son casi siempre distintos, y la diferencia te dice más que cualquier otro dato: qué se subestimó, qué quedó sin ejercer, y qué categoría creció sin que nadie lo decidiera formalmente. 

Esto implica revisar factura por factura, no solo el total por categoría. Una auditoría línea por línea es tediosa la primera vez que la haces, pero es la única forma de detectar, por ejemplo, que llevas dos años pagando una licencia que ya nadie usa, o que el gasto en capacitación se concentró en un solo trimestre porque se pospuso hasta que ya no había opción. 

Partir de las prioridades del negocio para el próximo año 

Ajustar el presupuesto anterior por inflación es la forma más rápida de construir un presupuesto —y también la más fácil de cuestionar en la sala de juntas. Si el próximo año la empresa va a abrir una nueva línea de negocio, entrar a un estado nuevo, o enfrentar una rotación crítica en un área específica, el presupuesto de RH tiene que reflejarlo desde el diseño, no como un ajuste de último momento a mitad de año. 

Esto significa sentarte, antes de tocar el Excel, con quien tenga visibilidad de la estrategia del negocio para el próximo año: dirección general, finanzas, o los líderes de las áreas que van a crecer o contraerse. 

Separar el gasto comprometido del discrecional 

Todo presupuesto de RH tiene dos naturalezas de gasto muy distintas, y mezclarlas es una de las causas más comunes de fricción con Finanzas: 

Tipo de gasto Qué incluye Margen de negociación 
Comprometido Nómina, cargas sociales, licencias de software vigentes, capacitación obligatoria por ley Bajo o nulo 
Discrecional Nuevas iniciativas, beneficios adicionales, cursos de desarrollo no obligatorios, nuevas herramientas Alto 

Presentar ambos bloques por separado facilita la conversación: Finanzas entiende de inmediato qué parte del presupuesto no es negociable porque responde a una obligación (legal o contractual) y cuál sí está sujeta a priorización. 

Presentar el presupuesto en el lenguaje de Finanzas 

Un presupuesto que se presenta solo en montos absolutos por categoría es más difícil de defender que uno que habla el idioma que Finanzas ya usa todos los días: costo por colaborador, porcentaje sobre nómina total, y retorno esperado de cada inversión relevante. 

Traducir, por ejemplo, “$180,000 en capacitación” a “1.2% de la nómina anual, equivalente a $X por colaborador, destinado en un 60% a cumplimiento normativo y 40% a desarrollo” cambia por completo cómo se recibe la propuesta. No es maquillaje: es hacer explícito lo que ya calculaste, en el formato que facilita la aprobación. 

Cómo hacer un plan de capacitación (y su presupuesto) que cumpla con la ley 

Esta es la parte del presupuesto donde más se improvisa —y donde menos margen hay para hacerlo. Un plan de capacitación bien construido no arranca eligiendo cursos; arranca con un diagnóstico. 

Diagnóstico de Necesidades de Capacitación (DNC): el punto de partida técnico 

El Diagnóstico de Necesidades de Capacitación (DNC) es el ejercicio que identifica, puesto por puesto y área por área, qué brechas de conocimiento o habilidad existen realmente —a diferencia de armar una lista de cursos que “suenan bien” o que se repiten porque se repitieron el año pasado. 

Un DNC razonablemente construido cruza al menos tres fuentes: evaluaciones de desempeño recientes, retroalimentación directa de los líderes de área, y las obligaciones normativas específicas del giro de la empresa (por ejemplo, las Normas Oficiales Mexicanas —NOM— aplicables a la actividad). Sin este paso, el presupuesto de capacitación se construye sobre suposiciones, y eso se nota tanto en el impacto del entrenamiento como en una inspección. 

Qué debe incluir el plan y programa de capacitación y su registro ante la STPS 

Una vez identificadas las necesidades, el siguiente paso es formalizarlas en el plan y programa de capacitación y adiestramiento —el documento que, en la práctica, se conoce por el formato DC-2. Este plan debe registrarse ante la STPS a través del Sistema de Registro de la Capacitación Empresarial (SIRCE), y debe cubrir todos los puestos y niveles de la empresa, con periodos que no excedan dos años. 

No es un documento que se llena una vez y se archiva: es el punto de referencia que un inspector va a pedir primero, y contra el que se va a comparar todo lo que la empresa reporte después. 

Constancias DC-3 y SIRCE: la evidencia que respalda el gasto ante una inspección 

Aquí está uno de los errores más comunes, y probablemente el más caro: capacitar sin documentar. Si un colaborador toma un curso pero la empresa no emite y conserva la constancia de competencias o de habilidades laborales correspondiente —el formato DC-3— ante la ley es como si esa capacitación nunca hubiera ocurrido. 

Estas constancias, junto con el registro correspondiente en el Sistema de Registro de la Capacitación Empresarial (SIRCE), son la evidencia documental que respalda el gasto de capacitación frente a una inspección de la STPS. Vale la pena mencionar que el trámite de reporte ante la STPS ha migrado por completo a este sistema digital, dejando atrás los formatos impresos que antes se presentaban en papel, conforme al acuerdo de la STPS publicado en el DOF que regula estos formatos. 

El ciclo completo de cumplimiento en capacitación: Diagnóstico de Necesidades de Capacitación (DNC) → plan y programa registrado ante la STPS (DC-2) → ejecución de la capacitación → constancia de competencias o habilidades laborales (DC-3) → registro en el Sistema de Registro de la Capacitación Empresarial (SIRCE). Cada eslabón documenta al siguiente; saltarse uno invalida la evidencia de todos los que le siguen. 

El costo de no presupuestar bien la capacitación 

Aquí conviene ser precisos, porque la cifra exacta importa: el incumplimiento del Artículo 153-A de la LFT (concretamente, de la obligación prevista en el Artículo 132, fracción XV) se sanciona conforme al Artículo 994, fracción IV de la LFT, con una multa de 250 a 5,000 Unidades de Medida y Actualización (UMA)

Con el valor de la UMA vigente desde el 1 de febrero de 2026 ($117.31 pesos diarios, según el comunicado oficial del INEGI), ese rango equivale aproximadamente a $29,327 a $586,550 pesos por infracción. 

Un detalle que suele pasarse por alto: en la práctica, la sanción puede aplicarse por cada trabajador afectado, no como un monto único por empresa. Eso escala rápido en compañías con plantillas grandes, y es justo el tipo de detalle que revisa un inspector de la STPS al momento de calcular la multa —no un supuesto que se pueda apostar a que “no va a pasar”. 

Presupuestar mal la capacitación, entonces, no es solo un tema de eficiencia interna. Es dejar un riesgo financiero cuantificable sin cubrir. 

Categorías que no deben faltar en el presupuesto de RH del próximo año 

Con la metodología y el marco legal de capacitación ya cubiertos, aquí está la estructura completa de categorías que debería tener el presupuesto de RH del próximo año. 

Categoría Qué incluye 
Nómina, cargas sociales y prestaciones Sueldos, cuotas IMSS, Infonavit, aguinaldo, prima vacacional 
Reclutamiento y selección Costo por vacante, ATS, honorarios de agencias 
Capacitación y desarrollo DNC, plan DC-2, constancias DC-3, cursos discrecionales 
Beneficios, bienestar y reconocimiento Beneficios flexibles, bienestar, reconocimiento 
Tecnología y herramientas de RH Licencias de software vigentes y nuevas 

Nómina, cargas sociales y prestaciones 

El bloque de mayor peso y menor margen de negociación: sueldos base, cuotas obrero-patronales del IMSS, aportaciones de Infonavit, aguinaldo, prima vacacional y demás prestaciones de ley. Aquí conviene dejar espacio explícito para incrementos proyectados de plantilla y ajustes salariales ya comprometidos. 

Reclutamiento y selección 

Costo por vacante, licencias de plataformas de reclutamiento (ATS), honorarios de agencias externas cuando aplique, y una proyección razonable de vacantes esperadas para el próximo año según el plan de crecimiento del negocio. 

Capacitación y desarrollo, con su propio desglose de cumplimiento legal 

Como ya se explicó, esta categoría necesita dividirse internamente entre lo obligatorio (lo que responde directamente al Artículo 153-A y a las NOM aplicables) y lo discrecional (desarrollo de liderazgo, habilidades específicas no normadas, etc.), de manera que quede claro qué parte del gasto no es negociable. 

Beneficios, bienestar y reconocimiento 

Beneficios flexibles, programas de bienestar, y esquemas de reconocimiento. Es la categoría con más margen creativo, pero también la que más fácil se recorta cuando el presupuesto general se aprieta —así que vale la pena documentar su impacto en retención para defenderla con datos, no solo con intuición. 

Tecnología y herramientas de gestión de RH 

Licencias de software de RH vigentes y nuevas adquisiciones, con su costo anual y quién es responsable de la relación con cada proveedor. Esta categoría suele crecer año con año conforme se digitalizan más procesos, así que conviene revisarla con el mismo detalle que nómina. 

Errores comunes al preparar el presupuesto de RH y de capacitación 

Algunos de estos ya se mencionaron de forma implícita, pero vale la pena reunirlos porque son, con diferencia, los más recurrentes. 

  • Presupuestar capacitación de forma genérica, sin partir de un DNC real. Elegir cursos porque “hay que capacitar” en lugar de porque un diagnóstico identificó una brecha concreta. 
  • Copiar el presupuesto del año anterior ajustado solo por inflación, sin revisar si cada partida heredada todavía tiene sentido. 
  • No dejar margen para imprevistos o ajustes a mitad de año. Un presupuesto que se ejerce al 100% desde el primer trimestre no tiene forma de absorber una vacante inesperada, un cambio normativo, o una inspección que exige regularizar algo de último momento. 

Preguntas frecuentes sobre presupuesto de RH y plan de capacitación 

¿Es obligatorio tener un plan de capacitación en México? Sí. Conforme al Artículo 153-A de la LFT, todo patrón debe proporcionar capacitación y adiestramiento a sus trabajadores, y formalizarlo en un plan y programa registrado ante la STPS. 

¿Qué empresas están exentas de presentar el plan de capacitación ante la STPS? No existe una exención total. Las empresas con menos de 50 trabajadores pueden adherirse a programas generales de capacitación diseñados por asociaciones o cámaras empresariales, pero la obligación de documentar la capacitación y reportarla ante la STPS permanece vigente para todas. 

¿Cuánto se debe presupuestar para capacitación? No hay un porcentaje único obligatorio. El monto depende del Diagnóstico de Necesidades de Capacitación, el tamaño de la plantilla, y las obligaciones normativas específicas del sector (las NOM aplicables al giro de la empresa). 

¿Qué pasa si no se presupuesta correctamente la capacitación obligatoria? La empresa se expone a multas de 250 a 5,000 UMA conforme al Artículo 994, fracción IV de la LFT —equivalentes aproximadamente a $29,327 a $586,550 pesos con la UMA vigente desde febrero de 2026—, además del riesgo de que una inspección o una licitación pública exija constancias DC-3 que la empresa no pueda presentar. Es el mismo tipo de riesgo, por precisión documental, que revisamos en el artículo de cumplimiento ante el IMSS e Infonavit 2026

Cómo la tecnología ayuda a RH a planear y controlar el presupuesto sin depender de hojas sueltas 

Todo lo anterior —la auditoría línea por línea, la separación entre gasto comprometido y discrecional, la evidencia documental de cumplimiento— se vuelve considerablemente más manejable cuando no depende de reconstruir información dispersa en distintos archivos cada vez que toca presentar el presupuesto. Es justo el terreno donde una plataforma como Workbeat puede quitarte trabajo manual de encima. 

Contar con reportería y analítica de costos de personal centralizada en un solo lugar, en lugar de hojas de cálculo que cada quien actualiza por su cuenta, agiliza justamente el primer paso de la metodología: auditar el gasto ejercido del año en curso con datos consistentes, sin empezar desde cero. 

De la misma forma, tener la estructura organizacional y los datos de headcount conectados directamente con la partida de nómina facilita proyectar el costo del próximo año conforme cambian los equipos, en lugar de estimarlo a mano. 

Y en el terreno específico de cumplimiento, contar con expedientes digitales por colaborador da un respaldo documental ordenado para las evidencias normativas que un presupuesto de capacitación bien construido necesita sostener —el mismo tipo de evidencia que revisa una inspección. 

Para llevarlo a números concretos 

Un presupuesto de RH bien construido no es una lista de categorías con un monto al lado: es la traducción, en pesos, de las prioridades del negocio para el próximo año —y, en el caso específico de capacitación, también la traducción de una obligación legal que conviene tomarse tan en serio como la nómina misma. Auditar con datos reales, separar lo comprometido de lo discrecional, y sostener cada peso de capacitación con un DNC y su evidencia documental correspondiente es lo que distingue un presupuesto defendible de uno que solo se parece al del año pasado. 

Ya sabes cómo pensar cada parte de este presupuesto; lo que ahorra tiempo real es no construir el archivo desde cero. Descarga la plantilla de presupuesto de RH en Excel: llega con las fórmulas de suma y el comparativo contra el año en curso ya armados, y con la pestaña de cumplimiento de capacitación lista para llenar por curso —solo falta que captures tus propios datos. 

Si además quieres ver cómo centralizar los datos de costos de personal y estructura organizacional que alimentan este presupuesto, puedes conocer Workbeat

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